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18 marzo 2020 Javier López

El coronavirus no es una oportunidad de negocio, es un momento para estar a la altura

Algunas empresas se están lucrando con el miedo que provoca esta pandemia global. Las compañías no deben preocuparse por sus beneficios sino por las personas

El coronavirus ha sido ya reconocido como pandemia global y probablemente sea el mayor reto al que nos hemos enfrentado la sociedad globalizada en el siglo XXI. Un desafío al que se ha de responder desde dos ámbitos, desde el ámbito individual, como ciudadanos que asumen su cuota de responsabilidad a la hora de seguir las recomendaciones de la OMS y las medidas adoptadas por los diferentes gobiernos, y desde el ámbito social, articulando las organizaciones todas las acciones posibles para mitigar el contagio y recuperar la normalidad cuanto antes. Esto implica a multitud de colectivos que actúan en red ayudando en la medida de lo posible a superar esta crisis.

En el ámbito empresarial la decidida apuesta por el teletrabajo es la mejor de las opciones en un momento donde la pandemia crece por cada día que pasa. De no ser posible, se han de respetar las indicaciones que el Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha, para conseguir frenar la curva.

Pero más allá del terreno operativo, vale la pena detenerse en el ámbito de la ética. Las empresas, como entes, como organizaciones, también tienen una responsabilidad en el momento actual y deben estar a la altura de las circunstancias. Nunca antes la Responsabilidad Social Corporativa se enfrentó a un reto tan complejo. Asumir las dificultades, aceptar la realidad y buscar soluciones prácticas ha sido solo la primera etapa de este momento histórico.

Porque antes que vendedores de servicios, antes que suministradores de productos, antes que clientes y empresas, somos ante todo comunidades de personas.

Comprobamos con estupor cómo hay empresas que aprovechan la fragilidad de los colectivos para posicionar sus productos y servicios, asociándolos de cualquier manera a la pandemia global, buscando compradores en momentos de incertidumbre y pánico global. Aparecen las mascarillas utensilios de teletrabajo o jabón para las manos en los anuncios de redes sociales, el SEM de Google o en los banners de las webs.

También vemos cómo hay entidades más preocupadas por las cuentas de resultados que por las personas y sus acciones contribuyen a alimentar el pánico. No parece el camino más ético. El coronavirus no es una oportunidad de negocio ni un trending topic al que aferrarse para engordar la cuenta de resultados. Es una amenaza real y solo como colectivo lo superaremos.

Buenas prácticas digitales frente al coronavirus

El momento que vivimos exige empresas valientes que aboguen por la cooperación, la transparencia, la solidaridad, las buenas praxis, el apoyo mutuo y la protección de su equipo humano. Si bien no tendrán la misma recompensa a corto plazo que quienes aprovechan la difícil coyuntura para posicionarse, las comunidades digitales valorarán este esfuerzo y serán mejor percibidas de cara al futuro.

Porque antes que vendedores de servicios, antes que suministradores de productos, antes que clientes y empresas, somos ante todo comunidades de personas. Para todas debe de haber un mañana. Porque el coronavirus pasará, le venceremos y entonces será el momento de reflexionar. Quiénes estuvieron a la altura del momento y quiénes no. Quiénes comprobaron que sus valores, misión y visión del mundo les ayudaba en momento de extrema dificultad y quienes lo tomaron como un papel en blanco. ¿De qué lado se sitúa tu organización?

Javier López

Javier López

Ejecutivo de cuentas
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